30 ago. 2011

El día en que Leonardo Favio escupió sobre los Cannes y los Oscar

En defensa del arte nacional y bancando a Valeria Bertuccelli a full... les recuerdo algo que seguro debe saber todo el mundo.
 
En Madrid, el 21 de enero de 1994, tras haber recibido el premio Goya  por Gatica, el mono. Favio renuncia su postulación como mejor película extranjera en los premios Oscar.
   “Este hombre que ustedes están viendo es un genio”, dijo José Sacristán, en  en el momento de entregarle dicho premio.  Favio dice sólo esto:
Me alegra haber ganado, porque siendo éste el premio más importante de habla hispana, me va a permitir sensibilizar a los legisladores para que aprueben la ley de cine que está esperando en los cajones desde hace dos años”
     De regreso a Buenos Aires el lunes 24 ya el miércoles 26 era tapa de los diarios. En una carta dirigida al secretario de Cultura, solicitaba que su película ganadora del Goya fuera retirada de la competencia del Oscar al mejor film hablado en idioma extranjero. Según él mismo explicó, se había propuesto sacudir la modorra de los legisladores respecto de la sanción de la ley de cine, con el siguiente texto (Las mayúsculas pertenecen al original de la carta firmada por Favio, yo otra vez cedí a la tentación cabecita negra de resaltar)
"Progresiva, silenciosamente, nuestro país se ha transformado en territorio extranjero para la explotación cinematográfica. En nuestro
país -POR EXIGENCIA DE EE.UU.- se decidió hace décadas que las PELÍCULAS NORTEAMERICANAS, como producto industrial, INGRESEN SIN CARGO EN NUESTRO TERRITORIO. Es el ÚNICO PRODUCTO ingresado desde el exterior QUE NO PAGA RECARGO. A cambio de ello, una ley grava la exhibición de toda película que se exhiba en la Argentina para que nuestra industria pueda existir. Pero esta ley, al igual que la industria que sustenta, se transformó, a raíz de los avances tecnológicos, en una ficción más, ya que las salas cinematográficas han ido desapareciendo, llegando en la actualidad a unas doscientas aproximadamente en todo el territorio de la República. La exhibición se trasladó, entonces, a los videos y la televisión, modificando el método de exhibición, pero no la ley. Sin embargo, los nuevos canales de exhibición se empeñan en desconocer esto último. Frente a este nuevo paisaje, comisiones de cineastas recurrimos en reiteradas oportunidades a largas e inútiles reuniones con legisladores, quienes oían sin escuchar la grave situación que les planteábamos. Agotada esta instancia, el Señor Director del Instituto Nacional de Cinematografía, doctor Guido Parisier, informó al Señor Presidente, doctor Carlos Menem, sobre la angustiosa situación de nuestra industria. El Señor Presidente, en resguardo de ese ámbito de la cultura, firmó el decreto 2736/91 y luego el 949/92, con lo que solucionaba definitivamente y dentro de la normativa de la ley 17.741 la nutrición del fondo de fomento cinematográfico que maneja el Instituto Nacional de Cinematografía.
A más de dos años de la decisión del Señor Presidente, el Congreso no trata la cuestión. El Poder Legislativo continúa indiferente ante la agonía de esta importante expresión de nuestra cultura. Nuestro cine muere. ¿Qué podemos hacer para sacudir esta indiferencia de nuestros representantes? Amo el cine. El cine merece ser amado.
Los países líderes y aquellos que tienen vocación protagónica velan celosamente por su cinematografía. No existe el liderazgo ni el protagonismo sin una cinematografía fuerte. El cine es una presencia ubicua que -en la vanguardia de un mundo competitivo- fortifica la identidad de las nacionalidades. EL CINE NOS NARRA, LE CUENTA AL MUNDO COMO SOMOS. Es un medio formidable en la conquista de prestigio y en la elaboración de una imagen positiva. En suma, el cine no se agota -ni mucho menos- en su perfil puramente comercial, ajeno a estas reflexiones. Ante este panorama, no es suficiente con la sola verbalización de la protesta justa. Además debemos actuar, debemos sacrificar "halagos y gratificaciones" que comienzan por enervar la energía creadora y las fuerzas morales que vertebran las conductas.
Con este criterio rechacé sistemáticamente las invitaciones que me cursaron de distintos festivales (Cannes, San Sebastián, etc.) para participar con mi película Gatica. Pero cuando las entidades que agrupan el quehacer cinematográfico argentino decidieron que Gatica nos representara ante la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, acepté la responsabilidad por encontrar allí un espacio cultural importante, alejado de frivolidades, desde donde hacer oír nuestra protesta y, si teníamos suerte, intentar con ello sacudir la modorra de nuestros legisladores en lo referente al tema que nos preocupa. Bien, tuvimos suerte, encontramos ese espacio, pero hoy siento que no alcanzará para reclamar nuestra razón. ¿Qué hacemos entonces?
Creo, como hombre de cine, como hombre de la cultura argentina que ha sido honrado por sus pares de la industria y la creatividad con la designación de mi película Gatica, el Mono como representante de nuestro país para la elección de los "Oscar 1994", que debo renunciar. DEBO RENUNCIAR A CONCURRIR CON "GATICA" A LA ALTERNATIVA ANUAL DE LA ACADEMIA DE ARTES Y CIENCIAS CINEMATOGRÁFICAS DE HOLLYWOOD 1994.
Creo que esta renuncia será una forma eficaz de golpear las puertas de nuestros parlamentarios; de esclarecer a la opinión pública; de convocar a la comunidad cultural argentina, para estar a la altura de los desafíos, en coherente continuidad con el camino trazado por los obreros, los técnicos, los actores, los escritores, los músicos, los productores y directores a lo largo de la historia del cine nacional.
LE RUEGO, ENTONCES RETIRAR MI FILM "GATICA, EL, MONO" COMO REPRESENTANTE DE NUESTRO PAÍS DE LA ALTERNATIVA ANUAL DE LA ACADEMIA DE ARTES Y CIENCIAS CINEMATOGRÁFICAS DE HOLLYWOOD 1994". 
  
Posdata, hermanos. El presidente Carlos Menem convocó al congreso a sesiones extraordinarias a partir del 10 de febrero de 1994 e incluyó la ley de cine en la lista de temas a tratar. la ley fue aprobada por la Cámara de Diputados el 11 de mayo. El 28 de septiembre la aprobó la Cámara de Senadores y fue promulgada por el Poder Ejecutivo el 17 de octubre.
Qué lindo día ¿no?
¡¡Y ahora la LEY DE MEDIOS!!
¡¡Vamos argentos!!
Diría el mono: "Sí señor, a mí se me respeta.. VIVA PERÓN CARAJO!!!!!!!!!!!!!!!"

25 ago. 2011

Bill Evans y Scott Lafaro, dos poetas blancos en el sueño de los negros.

Dice el especialista Iñigo Díaz que Bill Evans es al trío de jazz lo que Béla Bartok al cuarteto de cuerdas, y yo creo que dice una verdad grande como una casa. Irrefutable verdad en un ámbito dónde pocas verdades pueden ser irrefutables. Pienso en Bill Evans como pienso en un gran poeta: un ser destinado al cielo, a la lírica del cielo, al idioma de los ángeles y las almas de luz. Bill Evans toca sobre el piano y las teclas nos golpean en los lugares más íntimos del alma. Es un músico que nos ruboriza, nos desnuda, nos lame y nos satisface desde la piedad de un modo de entender la música que fue un antes y un después en un medio musical que, en rigor, le debió (y muchos lo intentaron) haber sido vedado.
     Tal vez haya empezado como una extraña cruza del hiper bop Bud Powell y el gélido Lennie Tristano. Con una exhaustiva formación de piano clásico y estudioso de compositores como Debussy, Ravel y Rachmaninov, logró inyectarle estos conceptos al disco Kind Of Blue. Porque fue Evans, aunque Davis lo niegue en sus memorias, el responsable de que Miles ingresara en los modos. Fue Bill Evans el primer músico modal del jazz e influyó decisivamente en todos los que vinieron después, todos, incluso el gran Jarrett no ería lo que es si Bill Evans no hubiese existido. Pero todo lo que entregó Bill Evans en las sesiones de Kind Of Blue ya venía bosquejándose tiempo antes, en 1956, cuando se asoció con George Russell para trabajar también sobre las ideas del “Concepto Lidio Cromático”. Tiempo después estas líneas sería las responsables de la revolución modal. Además, ese mismo año Evans organizó su primera banda, el trío que iba a ser la punta de lanza del modernismo posterior. Décadas adelantado a todo y en silencio interior  tituló al álbum New Jazz Conceptions, y a pesar de que sus ideas recién estaban en su fase embrionaria,  se despega claramente, en estos surcos de vinilo, los avanzados planes que él tenía para sus futuros tríos jazzísticos modernos. En ese disco pueden encontrar a Teddy Kotick en el contrabajo y Paul Motian (su primer gran socio espiritual, y para mí primer poeta de la batería, también) en, justamente, batería.
     Pero al ángel le hacía falta una extensión, de él mismo, un atributo que extendiera más allá de las ochenta y pico de notas del piano su idea  intimista de la música. Porque el piano era poco, el piano no era el instrumento que Evans quería dominar, Bill Evans quería convertir el trio de Jazz en su instrumento, y para eso necesitaba una dinámica revolucionaria en la base. Y si bien en la batería eso era algo no tan difícil de encontrar (y de hecho lo había encontrado), en el bajo era casi imposible. Hasta que Dios le habrá sacado una costilla y de esa costilla creó al más fino y lírico contrabajista que yo haya escuchado jamás: Scott LaFaro. Un joven ítalo-americano de 23 años que actuaba como contrabajista en las orquestas de Benny Goodman, y que se integró al nuevo trío de Bill Evans. Y juntos, haciendo lo que hoy les voy a dejar, se convierten en las nuevas estrellas para las elitistas audiencias del post bop.
     Y se hizo la luz. Pero la luz duró poco. menos de dos años, porque un  accidente automovilístico  acabaría tristemente con los suspiros de La Faro. Dios te da, Dios te quita, carajo.
     Bill Evans casi no sobrevive a esta pérdida, ya saben, más drogas, más encierro, más y más dolor. Pero iba a seguir por suerte, un tiempo más, y el hueco de Scott se llenaría con bajistas que parecieron salir del mismo Scott: Chuck Israel, Eduardo Gomez y Marc Johnson. Tres monstruos.

     Les dejo esta poesía en forma de trio de jazz. Escuchen y miren. Mis palabras no valen nada.




También les dejo este regalo. Autum Leaves por Eva Cassidy. Porque me gusta soñar que Bill tenía una mina como esta, linda y talentosa, que lo amaba y lo cuidaba. Creo que no fue así. Creo que nada ni nadie lo cuidó, creo que el mundo, la gente, la vida, son impiadosos la mayoría de las veces. Pero eso es otro tema.

16 ago. 2011

Las fuerzas que el destino olvidó un instante en nuestras manos


Todo empezó con Desconsideraciones, el libro más poético del más grande intelectual que, para mí, tenemos hoy los argentinos: Abelardo Castillo.  Libro del cual me comprometo a hablar en breve. Pero digo que todo empezó luego de leer el hermoso ensayo de Abelardo sobre el extraordinario intelectual, ideólogo y escritor, Rafael Barrett. Debo aclarar que Castillo es, para mí, lo mismo que fue Borges en su momento: una guía casi infalible de lectura. O sea, me enseña a leer. Y tiendo a seguir no sólo su literatura, profundamente familiar a mi vida, si no, lo que es mejor aún,  la literatura que el ama o amó leer. Entonces, luego de leer el ensayo, me dieron ganas de leer a Barrett. Y en eso estoy, y estoy como loco. 
          Quiero compartir, entonces, un fragmento que transcribo de sus obras completas. El volumen me fue facilitado en mi lecho de gripe por mi gran amigo Hernán Bayón, quien considera que su lectura va a ser muy influyente en la construcción de mi nueva novela: Los ángeles también deben morir.
          Sacado de un ensayo titulado EL ESFUERZO, que habla, sin más, de La Voluntad, Barrett dice lo siguiente (y perdonen la cholula tentación de resaltar una frase:

           "La vida es un arma. ¿Dónde herir, sobre qué obstáculo crispar nuestros músculos, de qué cumbre colgar nuestros deseos? ¿Será mejor gastarnos de un golpe y morir la muerte ardiente de la bala contra el muro o envejecer en el camino sin término y sobrevivir a la esperanza? Las fuerzas que el destino olvidó un instante en nuestras manos son fuerzas de tempestad. Para el que tiene los ojos abiertos y el oído en guardia, para el que se ha incorporado una vez sobre la carne, la realidad es angustia. Gemidos de agonía y clamores de triunfo nos llaman en la noche. Nuestras pasiones, como una jauría impaciente, olfatean el peligro y la gloria. Nos adivinamos dueños de lo imposible , y nuestro espíritu ávido, se desgarra."
  Léanlo dos o tres veces. ¿Impresionante no? Mi abuelo Ramos era un anarquista que votaba a los radicales, y que le rezaba a la Virgen de Luján, también. Por eso será que siempre tuve la impresión de que un anarquista es, más que un pensador, más que un político o un filósofo, un poeta. Y esa es la sensación que me queda al leer a Barrett (no porque el fuera místico como mi abuelo, pero...). La sensación que me da su lectura es la de leer a un poeta del hombre, a un poeta del misticismo hombre: un predicador que dice,  por debajo de lo que dice, algo así como que es posible que el hombre cree al hombre humano, que de nosotros depende, y, a la vez, que no es gratuito esquivar ese "trabajo por hacer", que hay un infierno: "sobrevivir a la esperanza" y que hay un sólo cielo: el de "la muerte ardiente de la bala contra el muro"
     No soy un especialista en filosofía, mucho menos en política, ya lo saben, soy peronista y soy católico: un desastre diría mi abuelo Ramos. Pero es lo que soy. Y en mí, como le pasó a Cheever, conviven el deseo de una ley de aborto, (aunque jamás abortaría) el alcoholismo, la adicción, y la fuerte necesidad de una agitada vida sexual con la de rezarle al ángel de la guarda. Creo en algo y muchas veces vivo de manera contraria a lo que creo. Sufro por eso. Culpa, vergüenza, y, a veces, la soledad y el juicio de los otros. Sin embargo soy tan cristiano que me expongo, una y otra vez. Porque La Cruz es, a mi entender, la puerta de la misericordia.
   Por eso quería compartir este fragmento, mientras leo a este gran hombre, que vivió entre los pobres y los esclavos y contó las penas de los pobres en las plantaciones y los yerbatales, y que de paso, de taquito, según le dijo Roa Bastos a Castillo, fundó la literatura paraguaya. Que habló antes que nadie de EL TERROR ARGENTINO y de EL DOLOR PARAGUAYO. Y lejos de hacer de eso una estética personal se fundió entre el pueblo e hizo de su escritura vida y autoridad. 
        Porque creo que hay un por qué más que un cómo, o tal vez, lo que creo es que el cómo (la forma) depende del por qué (la motivación) siempre,  es por eso  que Rafael Barrett se me hace necesario y se me hace inmortal.

14 ago. 2011

Gracias queridos argentinos

Mañana o pasado subo un texto largo. Hoy sólo quiero mirar tv, pensar que esto vale la pena, pensar que hay gente, mucha, muchísima gente, muchísimos argentinos, que como yo, ven las cosas con inteligencia. Este es nuestro modelo, nadie nos va a arrebatar la posibilidad de hacer la Argentina que soñamos. Lo defendemos con uñas y dientes, y aplastaremos en las urnas a cuanto bicho intente frenar la rueda de la historia.
¡Viva Cristina!
¡Gracias Néstor!, y a disfrutar y seguir trabajando.
Ah, si ven a una señora limpia, deambulando por Buenos Aires como una loca, ayúdenla, porque OK, está loca.
Es para mi viejo que lo mira desde el cielo, supongo.

8 ago. 2011

El domingo en las Primarias.

Si sos argentino no lo dudes. Votá a Cristina, con convicción, con fe, con energía, con tranquilidad. Votá para que esto continúe, votá para quel a dirección que lleva hoy nuestro pueblo siga intacta, mejorando las cosas que  hay que mejorar (para eso militá, no te quedes sentado en tu casa, dejá de pensar sólo en vos, pensá en los demás).
Si sos extranjero, aunque no puedas votar, rezá. Para que sigas teniendo universidad pública gratuita, para que sigas teniendo salud gratuita, para que siga siendo tan cordialmente fácil hacerte ciudadano argentino.
No hay casi otro lugar en latinoamérica como Argentina para ser extranjero. Es de lo mejor y hay que seguir siéndolo.
Pero lo bueno es que vamos en camino de que sea el mejor lugar para los argentinos también.
Porque del otro lado están los siniestros de Macri y Lilita, o los visiblemente ineptos de Binner y Pino.
Y en el peor, mucho peor de los casos, el delicadamente Nazi-radical Ricardo Alfonsín. que quiere un país ordenado como Uruguay (le importa una carajo la pésima política de derechos humanos) u ordenadísimo como Chile (le importa un carajo lo que les pasa hoy a los estudiantes)
Es tan sólo ver la publicidad en donde el ladrón (negro de la villa con capucha y todo), le roba amablemente a una mujer en la parada del colectivo. Che, Alfonso, Mirá que los ladrones que todos los días nos saquean en el MERVAL usan saco y corbata, como vos. Bueno, no como vos, vos usás el saco y la corbata de tu padre. Hacete una publicidad con eso, ¿dale? LA PUTA QUE TE PARIÓ.
Cuidado, argentino, cuidado que están al acecho. Cuidado argentino, cuidado más que nunca.
Por las dudas dejo una definición Kirchnerista del gentilicio...
Argentino: toda persona que haya nacido en este país o que lo haya elegido como hogar. Todos nosotros somos argentinos, y todos nosotros tenemos el deber y la responsabilidad de defender este modelo.

Suerte, y viva Cristina, carajo... porque Néstor ya está vivo para siempre.

5 ago. 2011

Contra tu odio, una imagen del amor.

Para vos, que hacés comentarios anónimos y por lo tanto cobardes. Que decís que el gobierno da asco, pero no decís nada de la patota rugbier de Macri, poniendo el tema de Fito, bailando sobre el déficit (6 veces mayor por presupuesto para el período glaciar de los próximos cuatro años porteños). Para vos, que votaste por 900 millones de pesos de subsidio a la educación privada y 300 millones a la educación pública. Para vos que me llamás animalito de dios (con minúscula) y no te das cuenta de que no soy ningún animalito, soy más bien un animal y si querés de Dios (bancátela). Para vos, pero desde la buena voluntad, para que te cures, para que apagues ese odio y dejes de fijarte si Cristina se viste de negro o de rojo y tiene la pollera más corta o más larga (Ojalá se pusiera minifalda, la verdad). Para que no te quedes afuera, para que dejes de ser un marginal disfrazado de demócrata. Para darte de verdad alegría a tu corazón, mirá la foto.