22 dic. 2011

Lo mejor de los mejores


Anton  Chejov   
                                             
Y de pronto todo fue claro para él.

Raymond Carver

No, no sé absolutamente nada de nada.
Nunca supe nada. Se ha ido para siempre.
Para siempre. Lo presiento.
Se ha ido y nunca volverá.



  
   De J.P. Donleavy
Las altas ventanas grises del museo. Bajo la escalera hacia el subterráneo. Por todos lados mascan chicles. Los molinetes del subte me hacen pensar en caballos. La ficha entra tan fácilmente en la ranura. Un clic y paso por el molinete. Podría tirarme abajo de un tren. Dejar que pase rugiendo sobre mí. Qué habrá que tocar par morir electrocutado. Cómo sabrían que deberían llevarme y ponerme junto a Helen. Tendría que escribirlo y meter el papel en mi billetera. En caso de muerte que me lleven al velatorio Vine y me entierren junto a Helen. Tan destrozado que podrían ponerme junto a ella en el mismo ataúd. No puedo soportar la idea de que tengas frío. Y lo último que dijiste fue que te sepultaran bajo tierra. Y siempre usabas mucha sombra verde alrededor de los ojos. Te acercabas a mí en tu vestido de seda crujiente. Como si hubieras sido hueca. Oías con tus grandes ojos. Y el primer día que pasamos abordo no quise que gastaras dos dólares para alquilar una reposera. Ahora te dejaría. Ahora te dejaría hacer cualquier cosa. Helen, ahora podrías alquilar dos o tres reposeras y yo no te diría una sola palabra. No era por el dinero, era porque tenías muy mal aspecto y pensé que te helarías de frío en cubierta. Y nadie sabía lo enferma que estabas. Y tiré de la toalla. Te la arranqué de las manos cuando dijiste que gastarías esos dos dólares. No era por el dinero. Ahora rompería dos dólares aquí mismo, en esta plataforma de subte. Dios mío, era por el dinero… Te he perdido.

5 comentarios:

en blanco dijo...

Donleavy....impresionante ¡¡¡ gracias ramos .
gabriel

Claudia Chirino dijo...

gracias por recordarnos a los grandes, piña brutal la de Donleavy y Carver ni hablar...sin red.
besos lindo.

Anónimo dijo...

felí navidá para todos los lectores y al escritor..., también!
saludos, pablo.

Anónimo dijo...

Otro momento de un grande, de Cuando Lo Peor Haya Pasado:


Se mete en la pieza y, lo sé, está juntando
fuerzas para poder mirarme a la cara cuando
vuelva. No puedo dejar de reconocer su oficio
en eso. Ahora sale, con un sobre, con el disco
simple adentro, la mirada clavada en el aire.
—Hablaba de alguien que lloraba por
una tontería —dice—, me acuerdo de eso: un
tipo que lloraba por una gran tontería.
—Porque el cielo es azul me hace llorar
—digo.
—Eso, sí, ¿qué alivio es acordarse, no?
Porque el cielo es azul, me hace llorar —dice
Teresa—. Qué tipo más raro. Qué tontería
más grande.

Alberto p

Maria T dijo...

¡¡¡Llame YA!!!