31 oct. 2011

Se fue mi ángel

Se llamaba, se llama, Julián

Llegó a cumplir un año, gracias a su abuela, Carmensa,
y a mis amadas Katerhin y Yadira y Adriana.
Los médicos decían que
"No valía la pena alargarle la vida"
Claro: síndrome de Down, hidrocefalia, problemas en el corazón, abandono de su mamá y su papá que lo dejaron tirado,
vivió día por día.
Y le festejamos el año en Bogotá.

 Meta parrillada. Muchos invitados.

Le toqué el cuatro, le hice conocer el vértigo de una carrera de F1
llevándolo a vuelo de pájaro entre las sillas del living
y lo vi reírse y entender todo

¡Juli entendía todo!

a cambio él me dio, en pocos días, tanto amor como nunca había recibido
tantas razones para no quejarme NUNCA MAS
razones por la que no voy a dejar que esta tristeza
me gane
Y la verdad: no sé cómo voy a poder pagárselo.

Si hubiera trasplante de salud
le habría regalado toda la mía
y me habría quedado con todos sus problemas
porque Julián valía la pena, más que yo, más que los tristes médicos que se olvidaron de lo sagrado
de su profesión

Adiós, tesoro, seguí dándonos desde el cielo
lo que tanto tenés para dar

5 comentarios:

Gabriela dijo...

Para eso nos vienen a visitar los ángeles como él.
Que bueno que pudieras compartir con el unos días!
Sera seguro tu tesoro, gracias por compartirlo con nosotros, tu valoración, y también tu tristeza.

Anónimo dijo...

que injusticia!

Claudia Chirino dijo...

chau mi amor!!! andá un cachito con Dios y después corré que pablito te espera y necesita...besos amor.

Heroedeleyenda dijo...

Los visitas de los angeles son fugaces, pero nos alcanza para cambiar en el alma. Adios Julian.

Anónimo dijo...

Los angeles nunca se van...y menos cuando dieron tanto amor Andrea