25 may. 2011

El patriota

hoy
25 de mayo
cumplirías un año más
padre
perdí la cuenta desde que moriste
pero sería un año más
que mamá

no podía dormir y me levanté
otra vez
si, ya sé: no hay que comer carne
de noche

pero es otra cosa
viejo
otra cosa

quería decirte lo que entendí:
entendí que gracias
a que pude escribir
ese libro que a veces me parece demasiado
duro
es que puedo recordarte
en paz

la piel morena
los ojos claros
hechos para no encandilarse
cuando se pone el sol
allá en el horizonte del mar
mediterráneo

ese recuerdo quiero
hoy
y ese recuerdo tengo
para darte

feliz cumpleaños
padre
donde quiera
que te haya tocado
eternar

5 comentarios:

Anónimo dijo...

hermoso recuerdo para esa persona tan importante y que desde la eternidad te debe sonreír, seguro. abrazo fuerte.clau.

Dama de Colores dijo...

Guou...

Luciana Caceres dijo...

las cosas de la vida nos llevan a leer unas cosas, a escribir otras. Cómo explicarlo, no lo se. Me pregunto si hace falta, si es necesario tratar de entender por qué al volverte a leer me leo a mí misma, otra vez, en tus palabras. Será que aquel giro de 360 grados del bocho, que empezó un viernes, está destinado a no parar. Será que el mío cumplía años hace tres días atrás, que también era moreno y tenía los ojos grandes y yo a veces creía que el río de Quilmes entero cabía en semejante espejo, y siempre era verano en ese mirar castaño oscuro. Siento que me saluda con la mano ahora que te leo, capaz yo lo saludo y entonces lo recuerdo, así como cuando paso en las noches por Andrés Baranda y veo la persiana del taller baja, o cuando al salir del laburo como un Capitán del Espacio o llevo este pulóver suyo, que me anda un tanto grande.
Gracias Pablo por este saludo, por este giño sin saberlo, cómo explicarlo, no hace falta.

Anónimo dijo...

Hermoso, bro. Que bueno que puedas recordarlo asi...

Anónimo dijo...

He abandonado el río de mi cuerpo
mis brazos descansan sobre los cantos rodados de su lecho
hoy unos pájaros escaparon de la cárcel de mis músculos
y supe que eran nuestros
he volado con ellos hasta el pretil de tu espalda
y reconocí desde allí a tu pueblo de blanco cementerio
y a tu cuerpo mojado por el río
que dignifica tu carne inexistente
Hubo un hombre de pecho de cuchillos
que me dejó sus ojos al borde de una orilla
Desde el vértice de tu maxilar te miro
y nado sin cansarme para encontrar tus ojos
Un niño ha visto tu dorado cuello como faro
guiando la marcha de las almas blancas
Me ha dicho que cuando “la lluvia desciende
gota a gota sobre las hojas mudas”
es posible encontrarte en la “tumba enamorada”
Y te busco
te busco en las nubes y en el lago
en el canto de las ranas
y la sombra de mis piernas
Te busco en mi cuerpo desmembrado, padre,
y no te encuentro

Un gran abrazo, querido Pablo
Carmen de Montevideo