22 abr. 2011

La Fe Verdadera no es una Fe Triste

Me tropecé, hace un rato nomás, gracias a un link dejado (no creo que de casualidad) por mi querido amigo Nicolás Díaz (un músico de otro mundo que acaba de terminar un ensayo conmigo), con este video de Coltrane en el programa Jazz Casual.
     Toca en cuarteto, Alabama. Y bueno, no es que yo no haya escuchado nunca a Coltrane con estos mismos músicos tocando este mismo tema, tan bello, tan hondo y denso al mismo tiempo, tan representativo del universo propio y soberano de unos de los más grandes genios que dio la música Afro-norteamerica. Lo escuché cientos de veces, desde chico, porque Alabama es de las composiciones más dignamente tristes que dio el jazz desde los tiempos de Billie Holliday y su Extraño fruto. Tristeza y dignidad: no Fe Triste, Fe Verdadera.
     Alabama es un tema que separó a Coltrane de la manada, o que lo volvió a ella, tal vez, sí, al África de los sonidos oscuros, de los ostinatos densos y pegajosos, de las modulaciones forzadas hacia arriba, de los intervalos que no quieren despegarse del unisono y son forzados a volver,para ser nuevamente sonido, sólo eso: sonido en su propio contexto. Forma. Cada nota de Coltrane es una nota de Coltrane. En el mismo Saxo, con el mismo aire, los mismos labios, los mismos dedos pero con otra mente, otra alma, un Sol medio no serìa el Sol  medio de Coltrane, sería nada más que una nota.
     Coltrane toca el universo de la nota y la nota en el universo. Coltrane toca otra cosa siempre, otra cosa más allá del oído.Y  sacraliza lo que toca para estar una vez más en el instante eterno del sonido, en el recuerdo permanente del silencio.
     Cada nota que van a escuchar en este video es una nota de Fe, de una Fe Verdadera, repito, no de una Fe Triste como pregonan la mayoría de los músicos que tocan Jazz, como pregonan la mayoría de los escritores que escriben "literatura"
   
"yo exploro todos los caminos" dijo una vez Coltrane. Y fue él quien convirtió al jazz en rezo y meditación.

     Tocaba el saxo tan virtuosamente que mereció una broma de Miles Davis, una vez que un periodista y crítico, le dijo (a M. D.) que su música era tan complicada (y no se refería a asensor para el cadalso, no, sordito, justamente a ese disco no) que para tocarla harían falta cinco saxos. Miles Davis dijo que no había problema, que tenía a Coltrane.
   
     Pero Coltrane es un músico verdadero y espiritual, de la verdad de verdad, y del espíritu de verdad. Ningún tecnicismo podría explicarlo.
     Se la pasaba estudiando, encerrado, diez horas por día con un estándar. No tenía Face Book, no blog, ni Band in a Box,  y tenía la mala costumbre de vestirse normal, de no saltar ni poner ninguna cara (no era careta) y de drogarse en secreto. Cuando se deshizo de esa costumbre asesina, ya era un poco tarde.

     Mirenló en este video: no le hace falta moverse porque no está donde está su cuerpo. ¿Adónde está, entonces? La mirada perdida: no mira a Mc Tyner (lo tiene de espaldas) y tampoco lo mira a Garrison (lo tiene a su izquierda) el bajo es todo ¿no?, eso lo manya cualquiera. Pero fíjense algo, Coltrane hace contacto primario con Jones, con la bateria, sobre todo con el bombo y el ton de pié, también con el tambor. Coltrane se está escapando de la armonía, de lo último que lo ata a occidente, está volando hacia el origen. Tanto es así que el tema empieza en un respetuoso ostinato de piano (y el piano sí que mira al bajo, permanentemente, y lo sigue) un ostinato en sol menor, con el pedal abierto, para que suene y resuenen las cuerdas graves del piano, para que hagan la plancha y no planchen a Coltrane contra la tiranía de una sucesión armónica. Un ostinato que va a volver al final, como en cualquier rito como Dios manda.
     Luego se larga el tema, todos tocan jazz, como dioses, son cuatro dioses, impecables y eternos, pero el brujo, el taita ayaguasquero, los va a hacer caer de nuevo en la trampa, en el agujero negro de gravedad total: el ostinato: el rezo.
     Me impactó ver esto, darme cuenta cómo Coltrane y sus secuases convierten, en la intro y el final, una pentatónica en lo contrario de lo que la convertiría , supongamos, Bob Dylan. No son notas "seguras" repetidas si ton ni son, tocadas en la poco arriesgada armónica de 10 notas del célebre poeta sordo-mudo. En la plenitud de su vida, con un instrumento complejísimo que en sus manos no tiene secretos ni limites, Coltrane toca poco, toca mínimo, toca cada vez la nota que fue destinada a ese instante, la nota que Dios escribió para él y ese instante. Y los músicos lo siguen, como rezando, quietos y en silencio, sin quejidos ni caras retorcidas, en silencio para escuchar el silencio, en armonía para alejarse de la Armonía.
     Y Alabama es un rezo, se convierte en un rezo, y se reza como un rezo. Y Coltrane ya es Coltrane, hace nacer a Coltrane en cada nota (lo pueden ver en el video), renace de Charly Parker, y es digno de reclamar una parcela de tierra negra en el continente más antiguo.

     Pasará un tiempo, y un día en Japón,  una tarde, creo, con su mujer Alice al piano y tambien con M.T., en un legendario concierto, Coltrane tocará tan afuera de occidente que piano y bajo habrán de callarse, y sólo los tambores de Jones cortarán las maderas de su tumba.

     A sacarse el toscano de la oreja, queridos, y a escuchar, que siempre, si se es atento, se aprende algo nuevo.
     A rezar, que Dios está vivo, que nunca estuvo muerto.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

La tristeza emana porque es un nostálgico grito a una raiz lejana, esa fe verdadera vive, sigue viva porque es fuerte el llamado, y esa fe no es triste porque su música es un himno que convoca almas, las almas del destierro.

No sé, estoy pensando en vos alta.
No sé nada de acordes, lo que sí sé es que toda la música negra (blues, jazz...) me evoca ese sentimiento de desarraigo, que es profundo, sentido, espiritual, nostálgico (pero no triste) está lleno de una misteriosa alegría.

Nuncio dijo...

Hoy escuche Coltrane casi todo el día. Conexión padre e hijo? o condición heredada jaja. Abrazo.

Nuncio dijo...

Hoy escuche Coltrane casi todo el día. Conexión padre e hijo? o condición heredada jaja. Abrazo.

Pablo Ramos dijo...

Nuncio es mi hijo
aclaro
...debe ser condición heredada, querido
Te veo mañana, espero.
Pero seguí escuchando de la manera que escuchás,creo que ahí te dejé algo.

Frailejón Desnudo dijo...

Coltrane no era de este planeta... o sí lo fue, pero mucho más que cualquiera de nosotros... que se vayan al carajo los que lo criticaron por el free jazz, pues ellos van a morir pero John no...

olvido tu nombre dijo...

Che, Pablo
le mandé dos comentarios al blog de Fernanda Trias
le contaba que había leído su novela. Buena, nada de otro mundo pero buena de verdad. Le comentaba que me la habías recomendado vos y le hacía una borma sobre esto de ser pareja y escribir contratapas.
Nunca publicó mis comentarios y además ahora cerró el blog.
Bueno, perdón si metí la pata.
Bueno esto de Coltrane, un poco rebuscado pero bueno.
saludos,
Julián "Javi" Alvarez