11 abr. 2011

José Campus y Juan Carlos Bustriazo Ortiz

Dos poetas del desierto
Dos semillas de Dios y del Abismo
         
A veces me pasan cosas buenas, muy buenas, cosas que cambian el rumbo de mi vida definitivamente, radicalmente. A veces esas cosas me pasan estando bien, en un buen momento quiero decir, y otras veces me pasan estando mal, muy mal, como vengo estando este último tiempo.
Cuando eso bueno cae en malos tiempos el impacto es mayor, es sobervio. Y si eso bueno es un hecho literario, las cosas se perfilan perfectas. No quiero decir que me abandone el dolor, quiero decir que me abandona el odio, el odio a quien me causó el dolor, el odio a mí mismo: el odio a secas.
Lo que me pasó ahora tiene nombres propios: Juan Carlos Bustriazo Ortiz y José Campus. Dos poetas de otro mundo, dos poetas de un tiempo sin tiempo, de un lugar sin lugar. Uno amigo y el otro… amigo también, aunque nunca llegué a conocerlo.
La lectura y relectura de estos poetas me hace volver a creer en mí, en la humanidad, en un cielo en algún lugar y en algún tiempo.
Les dejo unos poemas de ellos. Del ateo, Campus, su obra sobre la muerte del huarpe, y del místico, Bustriazo, algunas cosas sueltas del hechicero Ghenpín, y de algún que otro libro.
También les dejo una zamba de (y por) el Cuchi Leguizmón, que viene a cuento escuchar antes o durante la lectura.
Como opción dejo el prólogo que escribí para el libro de Campus, que salió bajo el sello de mi editorial Del subsuelo, y del cual no queda en mi poder más que un solo ejemplar. Ya reimprimiremos. (en la misma entrada hay notas biográficas de Bustriazo)
Sé que todos vivien en un mundo de Facebook y páginas web y sobreinformación y sobrevaloración de cosas que de tan chatas apenas se arrastran por el piso. Ustedes y yo estamos metidos en esta mierda, pero seguimos mirando a las estrellas. Acá van dos, y el Cuchi, tres, bueno, ya tienen una poderosa constelación para mirar.
Como dice el bello Bustriazo: “es una flor la pena”.




José Campus
(San Juan 1930 - San Juan 2010)


ayer fue tiempo
(San Juan, 1968)

dio   la   tierra
hombre          de  brazo  manso
y  tranquila  sombra.

fuerte  tallo   encuentra   españa.

golpea   el  hacha  filosa              y  corta.
lo  olvida
el pájaro
la  estrella
                    y  se  hunde en la boca oscura de 
la  piedra.

quiebra la  espalda
y cae
y muere
        el indio      en su camino de silencio.
ayer
fue tiempo
                   donde germinó la espina.

verde
la afiló el viento.
maduró en la sangre
                  apurando la lágrima rebelde.     

 agujereó la piel.

se incrustó en el hueso.

dolor acostumbrado
hurgando
en la vena de la angustia 
desde entonces
cuando    chuza orgullosa
partía el aire y pecho ofrecido.
hizo hueco en hombre hierro
madera
cal
        peón de ajedrez triangular
debilitando pretensiones
con lenguaje de cuchillos y de pólvora.

lo empuja el grito

cruza.       trepa alto… 

vuelve en ecos incansables.

estremece conquistada fibra.

voces pálidas
fiebre    derritiendo los cerebros
le puso
la guerra entre dientes.

enastó igual bandera
limando
      áspera armonía de su suelo.

jineteando caballos azules
pisó raya
en veredas coloradas.

ardido de soles    hizo pie.

amasó barro
hundió su rancho en el paisaje.

aprendió
idioma de urnas
con guitarra
y vino derramado en los manteles
la palabra
repetida
   
              caía de la boca.


La esperanza
bailoteaba entre las sombras
y se pegó              en paredes negras

…y vio
pueblos
llegando por sus calles.

lo nombraron voces apretadas.

se encontró poco

                                 lejano de camino.

los unió
danza y humo     amor y canto     y fueron
manos
dispuestas a manceras 
clavando reja
en la cáscara sedienta.

los surcos
se humedecieron de siembra.
sintió
dolor
de tierra pariendo espigas.
sembró trigo.
comió piedra.

ayer
fue tiempo
                  donde germinó la espina.

cruje
en la carne seca.

corta el grito
en las telas profundas
agotando la escupida.

penetra
            en los grises del destino.

encuentra    jotes
                    revolviendo cielo.
ancha
es la hora de la espera
peregrino
del tiempo
y de la lágrima.

caminante
seco
      de aire y luz
con silencio apretado en cada ojo.

sombra
ahogada de sombra.

opaca música de otoño
apuntalada de historia

ayer
fue tiempo
                    donde germinó la espina.

…y de aquella
                               montonera
                               y lanza.
                               nervio
                               y voz.

                               pala
                               y hacha
quedó la masticada chilca
como risa mezclada en la saliva.

y allí
donde tienen latido los terrones
el sol
está quemando los huesos
y las manos.

el ave
olvida la lombriz arrancada.

ya
hay baldío
llenándose de latas
                                    y de pájaros muertos.

en este atardecer de la esperanza

a menudo
se repite   ver   venir en caravana
carromatos de la muerte
                             en busca de equipaje

no justifica   tanto dolor
   un sueño.


Juan Carlos Bustriazo Ortiz
(Santa Rosa 1929 - Santa Rosa 2010)

del libro “del Ghenpín”

Primera palabra

Y aquí estoy yo, penoso y descendiente,
junto a esta luz meralda que se mece,
el juan azul, el carlos marilloso,
espiando aquí, dentro acullá, tan pronto.
Quién me dirá qué-buscas-en-lo-huyente?-,
la-cepa-o-ya-la-borra-de-tu-gente?
aquí estoy yo, racimo alabancioso.

Fantasmas más, fantasmas menos, duermen.


Tercera palabra

Dónde errarás, Antonio tan Bustriazo?
Dónde, fatal espectro, comisario
de Territorios Nacionales? Calmo,
te pienso calmo en tu gran paz, callado,
tu gesto así, de labios apretados.
Y Juan Bautista y su caballodiablo?
Lo buscarás?, se buscarán airados?
dónde errarás, Miguel Antonio? Parco,
rápido hablar, tu fuerza eran tus manos.
Tú sombra vi, tu bulto oscuronado
en tu momento de morir Bustriazo,
tu nube ya, tu forma de apagado.

te dejo aquí, errante y capturado,
gema o carbón, o flauta o espantajo.

(a más de veinte años
de su desaparición.)


 
 I y II
(Salvador Allende y Pablo Neruda)
 esta referecia se la hizo B.O. a Teresa Poussif, en una entrevista del año '80
poema inédito, de Hereje bebedor de la noche (2007)

I
“un resplandor me come la agonía/ en la arrogancia de mi derrum-
“bura/ y en la hoguera de la despedida/ me llevo intacta la creen-
“cia puma/ me bato y muero y me voy sin vida/ vivo me quedo con mi
“idolatría/ con la eternura de mi tanta herida/ canta la sangre la
“osamenta oscura/ y en la horriblura las centallas silban/ ellos ya
“llegan con fatal tiesura/ yo resplandezco el Palacio gira…”

II
“y yo me voy de ti comido/ por tanta llama por ganoso
“estruendo y en la dulzura de mi Casa Negra/ veo mi cruz y mi
“escarlata sombra/ hermano mío de diamante abierto/ señor
“del pueblo de los azafranes/ de la delgada salitrosa entraña/ mi
“amada cuasi de neblina y vértigo/ vihuela mía que me entierras
“solo/ están quebrando mis tesoros sientes?/ adiós adiós es una
“flor la pena…”

(septiembre y octubre)


6 comentarios:

Ariel Guzman dijo...

Que lindo leer lo que dejaste con musica del cuchi de fondo.Avisa cuando imprimas mas libros..quiero uno...y que no pase tanto tiempo para que nos dejes algo para leer en tu blog. un abrazo

Heroedeleyenda dijo...

Que gratas atmósferas poéticas. Un abrazo Pablo.

Anónimo dijo...

Estimado Ramos: qué bueno esto que compartís, qué bien que lo expresás, qué bien que entendés la literatura hermano. que lujo que seas de Buenos Aires. Un lujo, hermano, gracias
Antonio Gussi

Cristian Ch. dijo...

ex-tra-or-di-na-rio "ayer fue tiempo"!!! me derrumbó, gracias por tenderme la mano hacia estos poetas y ofrecerme la melancolía y la historia versificadas. Un abrazo

Nahuel dijo...

Hacés mucho bien en difundir la obra de Pepe Campus. Eso ayuda muchísimo a descentrar la vista de la literatura de Buenos Aires que se la confunde muchas veces con la totalidad de la literatura argentina.
Un abrazo en forma de "cogoyo" de un sanjuanino que te admira.

Nahuel

Anónimo dijo...

Pablo, yo sigo mirando las estrellas!
Quiero agradecerte porque, sin saberlo, con todo lo que escribis, siempre me haces pensar (si supieras cuanta falta me hace pensar!)y mucho!!!

Gracias

NC